Culturismo femenino en 2020: situación actual

Aunque no es extraño encontrar chicas en el gimnasio, todavía nos sorprende cuando vemos a alguna de ellas entrenar a alto nivel, esto es, con máxima intensidad y manejando grandes pesos.

El culturismo femenino es visto, incluso por la gran mayoría de mujeres, como una rareza.

Los músculos en la mujer son objeto de debate, y en este sentido hay quienes apoyan abiertamente que las féminas entrenen tan fuerte como les sea posible para lograr su máximo potencial y quienes consideran que la mujer debe ser ante todo femenina y que por tanto su desarrollo muscular debe limitarse para no perder esa condición.

Esta última es la línea de pensamiento imperante de unos años hacia ahora, pero antes de que sobre el escenario primara la estética, hubo un culturismo femenino en el que se buscaban los mismos objetivos que en el masculino.

En el artículo de hoy voy a hablar de todo ésto, así que si lees el artículo completo podrás tener una idea general más completa del culturismo femenino, porque se tratarán cuestiones como:

  • La historia del culturismo femenino, sus inicios y evolución
  • Las categorías en culturismo femenino y qué se valora en cada una de ellas
  • La situación del culturismo femenino actual

Si eres chica y te atraen los hierros, espero que lo encuentres interesante, y si eres chico, nunca está de más saber algo más de nuestras compañeras de gimnasio.

Culturismo femenino: un poco de historia

Lo de que existan tías fuertes puede parecer algo relativamente reciente, pero en realidad no lo es.

Sorprende saber que a principios del siglo XX ya había mujeres que dejaban de lado el estereotipo femenino y le daban duro al entrenamiento con peso.

Poco se recuerda a esas pioneras, y tampoco es el objetivo de este artículo ir tan atrás en el tiempo.

Hablar de culturismo femenino supone centrarse en el periodo que va desde finales de los años 70 hasta la actualidad, aunque las cosas han cambiado mucho en estos años.

Los años 80 y 90 son los de la era dorada del culturismo femenino en su versión más similar a la masculina.

El impulso que los hermanos Weider dieron a este deporte a través de las competiciones de Mr. y Ms. Olympia y de sus publicaciones puso el culturismo femenino en un nivel de protagonismo como el que nunca había tenido antes.

A través de las revistas se empezaron a conocer nombres como los de Cory Everson, Kim Chyzewski, Tonya Knight o Laura Creavalle, que pronto se hicieron populares entre los aficionados.

Más tarde llegaron otras culturistas como Lenda Murray en los 90 o Iris Kayle (la más laureada de todos los tiempos), pero esto ya tuvo lugar en el nuevo siglo y por entonces la popularidad del culturismo femenino iba languideciendo poco a poco.

Tanto es así que el torneo más famoso del mundo, el Ms. Olympia, dejó de celebrarse en 2014 ante el escaso interés que suscitaba, aunque ahora se haya anunciado su retorno para el 2020.

El problema es que ahora el culturismo femenino tiene una dura competencia entre las diferentes categorías que fueron naciendo a su sombra y resultará difícil, si no imposible, que llegue a alcanzar la relevancia que tuvo durante las pasadas décadas.

Categorías de culturismo femenino

Superado el periodo en el que el culturismo femenino trataba de lograr los mismos objetivos que el masculino, el panorama actual se presenta mucho más abierto.

Ahora cualquier mujer a la que le guste entrenar con hierros y se plantee competir tiene un abanico de opciones mucho más amplio, en función del tipo de cuerpo que quiera conseguir.

Además la aparición de categorías menos extremas, permite acabar con el gran problema que ha supuesto un freno para un buen número de mujeres: la pérdida de femineidad.

Hoy en día es posible dedicarse al culturismo femenino y presentar una apariencia femenina y atractiva que no cause rechazo en la mayoría de gente, lo que ha impulsado un mayor acercamiento de las mujeres a este deporte.

Las categorías actuales se basan principalmente en diferentes grados de desarrollo muscular, pero también entran otras variables en juego.

Para que conozcas más en detalle cada una de ellas, a continuación va una pequeña descripción de cuáles son y lo que se valora en cada una de ellas.

Culturismo

La categoría de culturismo femenino sigue existiendo, pero de manera casi residual y no en todos los países hay competidoras suficientes como para organizar competiciones.

Los criterios siguen siendo los mismos de siempre, es decir se busca el tamaño máximo y la definición extrema, además de tener que ejecutar una serie de poses que un jurado evalúa.

El tamaño, la simetría, el equilibrio en el desarrollo de los distintos grupos musculares, la vascularización y la calidad en la ejecución de la rutina de poses son los elementos en los que se fijan los jueces para puntuar a las candidatas sobre el escenario.

No te descubro nada nuevo si te digo que competir en culturismo exige el uso de sustancias dopantes.

Basta con ver los rasgos claramente masculinizados de cualquier competidora para saber sin el menor rastro de duda que esos rasgos son consecuencia del uso de esteroides.

Lo evidente del uso de sustancias ilegales, junto a un rechazo casi generalizado de este tipo de físico extremo y las pocas recompensas que a nivel económico y de reconocimiento supone la práctica de esta modalidad ha hecho que se enfrente a una agonía lenta que quizás termine por reducirla a anécdota, aunque ahora trate de revivirse con el retorno de la competición más prestigiosa.

Lejos quedan esos tiempos donde las chicas culturistas aparecían como portadas en las revistas especializadas y sus nombres se mencionaban junto a los de los grandes campeones.

Y muy probablemente no volverán nunca más.

Women’s Physique

categoria womens physique

Women´s Physique es la heredera del conocido como culturismo femenino, en el sentido de que ahora, las chicas que quieren competir en cuanto a desarrollo muscular prefieren hacerlo en esta categoría.

A diferencia del culturismo femenino, en esta categoría se busca un tipo de cuerpo menos voluminoso y desarrollado.

El objetivo es un físico que resulte musculoso pero sin perder su condición femenina.

El físico debe ser atlético pero equilibrado, hasta el punto de no comprometer nunca la apariencia propia de una mujer, algo que claramente quedaba en entredicho en el culturismo femenino con el uso masivo de sustancias químicas.

No quiere decir que en esta categoría no se utilicen, sino que, simplemente, se ha eliminado la idea de “más es mejor”.

Si llega el punto en el que el músculo toma mayor protagonismo que la apariencia femenina en una competidora, se tratará de un factor que jugará en su contra.

Por lo tanto, las participantes no pueden centrarse únicamente en el tamaño, sino que tienen que encontrar ese balance entre un desarrollo muscular significativo y el mantenimiento de una imagen femenina.

Algo que evidentemente, limita el uso de sustancias anabolizantes a unas cantidades más moderadas.

En relación a las competiciones tradicionales no hay gran diferencia, ya que la evaluación del físico se realiza igualmente a través de distintas rondas de poses, aunque también deben llevar a cabo una rutina coreografiada.

Al final, la ganadora es aquella competidora que presenta un mejor conjunto de características en los apartados de:

  • forma muscular
  • densidad
  • definición
  • firmeza
  • tono de piel
  • puesta en escena

El físico de una competidora en esta categoría debe caracterizarse por presentar una notable anchura en espalda y hombros, una cintura pequeña, y piernas y glúteos bien trabajados, pero sin alcanzar niveles de grasa corporal demasiado bajos (entre un 8 y un 10%).

BodyFitness

categoria bodyfitness

En el Fitness se baja un nivel en cuanto al grado de musculatura que se expone.

La apariencia, como es lógico, debe de continuar siendo atlética, y hay una rutina de poses obligatorias, pero que no está enfocada a mostrar el grado de desarrollo muscular.

Además las participantes visten bikini y tacones, y se valoran aspectos al margen del físico.

La elegancia, el porte o el desempeño en la rutina musical que deben llevar a cabo son aspectos que influyen en gran medida en el resultado final, por lo que el físico, sin dejar de ser importante, no cobra tanta relevancia.

En realidad el físico es, por decirlo así, un requisito mínimo imprescindible para tomar parte en la categoría, pero lo que va a decantar la balanza hacia una u otra competidora es mucho más, puesto que la elasticidad, la flexibilidad, la fuerza, o la originalidad en la rutina musical van a pesar mucho en la decisión de los jueces.

En concreto, el 66% de la valoración se realiza en base a los criterios físicos, los cuales se evalúan en una primera ronda, mientras que un 33% de la puntuación corresponde a la ejecución de la rutina.

Precisamente por el peso que tiene la rutina en categoría Fitness, es muy común encontrar a gimnastas o chicas con formación en danza decantarse por esta modalidad, ya que les permite contar con una ventaja inicial al tener que centrar sus mejoras en el apartado físico.

La competidora de Fitness ideal es aquella que presenta un físico simétrico y proporcionado, con buen tono muscular y un nivel de grasa reducido, que se maneja con soltura en la realización de ejercicios gimnásticos y cuya presencia física emana una imagen de femineidad y elegancia.

Figura

No todo el mundo tiene la capacidad como para ejecutar rutinas musicales de alto nivel, por lo que aquellas chicas que vean esto como un impedimento, pero sigan queriendo tener un tipo de cuerpo parecido al del Fitness tienen otra opción, la categoría Figura.

En esta categoría se evalúa tan solo el físico, buscándose un estereotipo muy concreto.

Las competidoras de figura deben tener hombros anchos, espalda musculosa y cintura y caderas estrechas, creando la apariencia visual de una X. Se buscan mujeres delgadas, pero naturalmente atleticas y con buena forma y tono muscular.

Es necesario presentar un cierto nivel de separación muscular, pero sin llegar a una definición excesiva. De hecho el porcentaje de grasa ideal para competir en esta categoría se sitúa entre el 8 y el 12%.

Una apariencia demasiado delgada y carente de músculo, o excesivamente voluminosa resultará en una baja valoración, ya que lo que se busca es un equilibrio.

Además la apariencia femenina sigue siendo un punto relevante.

Las competidoras se presentan en el escenario en bikini y con tacones, y el tono de piel o el maquillaje deben ser correctos para no resultar en una penalización.

Bikini

categoria bikini

Probablemente la categoría de Bikini o Bikini Fitness sea una de las más populares actualmente dentro del panorama del culturismo femenino.

Se busca una definición muscular equilibrada, es decir, ni la musculatura extrema ni los bajos niveles de grasa corporal juegan a favor aquí y la belleza facial también es un componente que se tiene en cuenta.

La simetría y un equilibrio entre el tamaño y la forma de los músculos es el ideal a lograr, pero junto a estos factores, se valoran otros como el tono de piel, la estética general y la presencia en el escenario.

Esta última se evalúa a través de la sensación de auto confianza que emanan las participantes a la hora de presentarse ante el público y los jueces y a la hora de caminar.

A través de dos rondas en las que las participantes lucen bikini y tacones, el jurado toma nota de la valoración que le merece cada candidata en apariencia, físico y presencia en el escenario, y en base a las puntuaciones sumadas bajo esos tres criterios sale una ganadora.

El modelo ideal de competidora en la categoría Bikini Fitness es una chica de apariencia atractiva, con hombros trabajados, glúteos firmes y proporcionados y cintura fina, lo que se conoce como “Figura de reloj de arena”.

Tal vez la popularidad de la categoría bikini proviene de que premia la belleza dentro de unos cánones físicos al alcance de cualquier genética y de que no exige la realización de complicadas rutinas coreografiadas o de poses.

Wellness

categoria culturismo wellness

La categoría Wellness o Bikini Wellness como también se la conoce es la de más reciente aparición, ya que fue creada apenas hace 3 años.

Por ese motivo todavía hay quien no tiene muy claro qué es lo que se busca en ella o en qué se diferencia de las ya mencionadas.

La IFBB España trató de aclarar estas dudas explicando que el motivo de esta categoría es que existen competidoras que no tienen el desarrollo muscular necesario para competir en BodyFitness o Women’s Physique, pero que a su vez tienen cuerpos que exceden los requerimientos de la categoría Bikini.

El físico que se busca en Wellness es de apariencia femenina, con un nivel muscular en general bajo o moderado aunque se permite que las piernas presenten una apariencia más musculada que en Bikini.

Las competidoras deben presentar un cuerpo simétrico y proporcionado, valorándose el conjunto por encima de todo lo demás.

No se realizan rutinas, pero las participantes tienen que mostrarse caminando en el escenario.

El perfil de una competidora de Wellness es el de una mujer en forma, ni demasiado musculosa ni delgada en exceso, con presencia elegante, un rostro estético, piel bronceada uniformemente y aspecto saludable.

Como las diferencias con otras modalidades pueden ser difíciles de captar, quizás sea más sencillo señalar todo aquello que debe evitar quien pretenda competir en Wellness.

Los altos niveles de definición y separación muscular, porcentajes muy bajos de grasa corporal y el tamaño de los músculos están penalizados.

La situación del culturismo femenino actual

Si entendemos como culturismo femenino la categoría en la que todo empezó, es decir, la de la búsqueda del máximo grado de desarrollo y definición muscular, la situación es claramente desfavorable en relación a lo que fue años atrás.

Por mucho que se trate de reimpulsar una categoría como ésta, los físicos extremos que resultan de tratar de llegar a niveles competitivos causan un rechazo mayoritario.

Las mujeres fisioculturistas tienen que lidiar frecuentemente con la incomprensión general.

El resultado es que cada vez son menos las que se decantan por enfocar sus esfuerzos a conseguir un tipo de cuerpo como el que requiere esta modalidad.

Sin embargo, si dentro del concepto de culturismo femenino incluimos el total de categorías aquí mencionadas, la realidad es muy distinta.

Las categorías en las que se ha tratado de combinar físico, espectáculo y femineidad han logrado atraer la atención de un número muy considerable de mujeres que ven en ellas un modo perfecto de combinar un estilo de vida sano con una apariencia sexy y atractiva.

El uso de anabolizantes sigue existiendo a niveles competitivos en muchos casos, pero desde luego, las cantidades y sustancias que se emplean son mucho menores y no tan dañinas.

Además, la proliferación de “modelos fitness” en Instagram ha supuesto un impulso importante a la hora de atraer a las féminas a este deporte.

Chicas que tal vez nunca se hubiesen planteado tocar las pesas se apuntan al gimnasio animadas por conseguir cuerpos parecidos a los de esas Instagrammers.

A partir de ahí, cada historia es un mundo, pero lo que es evidente es que tocar los hierros es el primer paso para poder llegar a ser competidora en alguna de las distintas categorías de las que se ha hablado en este artículo.

Conclusión

Aunque en el campo masculino la aparición de otras modalidades ha abierto la puerta para que un mayor número de practicantes se decidan por competir, la supremacía del culturismo masculino sigue siendo incontestable.

Sin embargo, el caso de las mujeres es muy distinto, y estas nuevas categorías han ido comiéndole el terreno al culturismo femenino tradicional, al incorporar como parte importante de sus criterios de evaluación la condición de que el cuerpo que se presente en el escenario no pierda su femineidad.

Las competiciones de culturismo femenino actuales tienen como grandes protagonistas a las participantes en Fitness, Bikini o Figura, quedando las categorías en las que se busca un mayor desarrollo muscular en un segundo plano.

Siempre habrá debate en torno a si el culturismo consiste en llevar el físico humano más allá de sus límites naturales o de si lo que debe primar por encima de todo es la estética dentro de unos parámetros.

Pero tratando de ver la lectura positiva que se puede hacer de la realidad del culturismo femenino en sus diversas modalidades, lo cierto es que cada vez son más las chicas que se animan a entrenar tan duro como pueden.

Y eso nunca puede ser una mala noticia.

Descubre más artículos increíbles

Anterior

Sugar Slim: opiniones y análisis ¿efectivo o sacadineros?

Entrenar dos veces al día, ¿es recomendable?

Siguiente

Sobre Juan Carlos Navarro

Llevo 30 años en los gimnasios y he visto (y probado) casi todo. En este blog me dedico a dar información basada en la ciencia y en mi propia experiencia para todos aquellos que busquen mejorar su físico.

Deja un comentario