Anabolizantes: compra, uso y efectos secundarios

Si llevas algún tiempo en el gimnasio, antes o después el tema aparece en la en la conversación

Los anabolizantes son y han sido siempre objeto de debate.

¿Son tan eficaces? ¿Cómo funcionan? ¿Qué peligros entraña su uso?

Los anabolizantes son un tema muy amplio que da para desarrollar varios artículos, pero en éste voy a limitarme a explicarte lo básico que necesitas saber sobre estas sustancias.

Para entender el motivo de esta polémica, y por qué unos los recomiendan mientras otros están abiertamente en contra, voy a dar información, entre otras cosas, de los siguientes puntos:

  • Qué son los anabolizantes y cómo funcionan
  • Qué tipos de anabolizantes hay
  • Donde pueden conseguirse
  • Cómo se toman y qué uso les dan los culturistas
  • Qué efectos secundarios producen

Con todo esto tendrás una idea más clara de qué son realmente estos productos, sus efectos y si te merece o no la pena probarlos.

Qué son los anabolizantes

Lo que conocemos como esteroides anabolizantes son fármacos derivados de la testosterona en los que se trata de potenciar los efectos anabólicos y minimizar los androgénicos.

anabolizantes

Se entiende por efectos anabólicos aquellos que incluyen la producción de tejido o de glóbulos rojos, mientras que los androgénicos son los relacionados con las características sexuales: crecimiento de órganos sexuales, del vello, cambios en la voz, etc

La principal función para la que se emplean en medicina es acelerar el crecimiento de los tejidos y mejorar el balance de nitrógeno del organismo.

Por ello, en la práctica médica son utilizados con frecuencia en casos de quemaduras de amplio espectro o en pacientes de SIDA que presentan una considerable pérdida de masa muscular.

Sin embargo, esas funciones anabólicas son especialmente atractivas para el culturista porque le permiten:

  • Aumentar su masa muscular más rápido (acelerar el crecimiento de los tejidos)
  • Permanecer en estado anabólico permanente (mejorar el balance de nitrógeno)

La definición de anabolismo realizada por Kuhn, miembro del departamento de farmacología de la Universidad de Duke es:

“cualquier estado en el que el nitrógeno se retenga diferencialmente en la masa corporal magra, ya sea a través de la estimulación de la síntesis de proteínas y/o la disminución de la degradación de las proteínas en cualquier parte del cuerpo”

Y esto es esencialmente lo que hacen los esteroides anabólicos.

Aunque para entenderlo un poco mejor, veamos como funcionan.

Cómo funcionan los anabolizantes

¿Por qué son tan eficaces los esteroides anabolizantes para la creación de masa muscular?

A estas alturas seguro que ya conoces como se produce la hipertrofia muscular.

Tras un entrenamiento lo suficientemente intenso, el músculo se destruye, y es con la presencia de aminoácidos (proteína) con lo que se regenera, creciendo más que en su estado inicial.

Pero como bien sabes, no toda la proteína se asimila. El balance de nitrógeno del cuerpo es lo que determina la capacidad de generar nuevo tejido muscular.

Cuanto mayor sea, más elevada es la posibilidad de crear nuevo músculo y más rápida se produce la recuperación.

Los anabolizantes, una vez se incorporan al torrente sanguíneo, viajan al tejido muscular y allí se unen a los receptores de andrógenos.

Ya presente la sustancia en la célula puede realizar modificaciones sobre el ADN de ésta y estimular el proceso de síntesis proteica.

Esto tiene lugar, por un lado, aumentando los niveles de nitrógeno en el cuerpo, y por otro, bloqueando hormonas como el cortisol, que son responsables de la destrucción de tejido muscular.

Como resultado, los anabolizantes proporcionan un crecimiento muscular más rápido, una mejor recuperación, y actúan como agente anticatabólico, protegiendo al músculo.

Sin embargo, esta es sólo la parte amable de la película.

La otra cara de la moneda es que el organismo detiene la producción natural de testosterona.

Ante la llegada de productos similares, entiende que ya no tiene necesidad de producir la suya propia.

Se vuelve vago.

Algo que tiene todo el sentido del mundo, por cierto.

¿O irías tu a trabajar si cada mes te trajeran a casa un sobre con el sueldo sin tener que hacer nada?

Tipos de anabolizantes

esteroides

Si bien todos los esteroides son derivados de la Testosterona de forma genérica, la clasificación que se suele hacer de éstos es en tres clases.

Derivados directos de la Testosterona

Estos anabolizantes se convierten en estrógenos facilmente (mediante un proceso que se conoce como aromatización).

Producen un importante aumento de la masa muscular y una notable retención de agua, por lo que se emplean principalmente en ciclos de volumen.

Entre los fármacos más conocidos de este grupo se encuentra el Dianabol.

Derivados de la Dihidrotestosterona

No tienen capacidad para convertirse en estrógenos, y tienen más efectos anabólicos que androgénicos.

Entre los más populares de este grupo se encuentran el Winstrol (estanozolol), Primobolán y Anavar, drogas que se emplean básicamente en ciclos de definición.

Derivados de la Nandrolona

En este caso son drogas más versátiles que, combinadas correctamente con fármacos de los otros grupos y junto a una dieta adecuada, pueden servir para ambos propósitos.

Entre las más conocidas se encuentran la Trembolona y el Decadurabolín (Decanoato de Nandrolona)

Sin embargo esta clasificación es en exceso técnica y por tanto no es la que comunmente se utiliza entre los no iniciados.

Una mucho más común es la clasificación según su vía de administración, o lo que es lo mismo, según cómo se toman los anabolizantes.

Como se toman los anabolizantes

Los anabolizantes se toman tanto por vía inyectable como por vía oral.

Los anabolizantes inyectables se suministran mediante inyección intramuscular, normalmente en la zona del glúteo, aunque algunos culturistas también se los pinchan en los hombros.

Bajo ningún concepto deben pincharse por vía intravenosa.

Por vía oral, se toman como cualquier otra pastilla.

Curiosamente, se tiene la percepción de que los anabolizantes que se “pinchan” son mucho más peligrosos, cuando en realidad es todo lo contrario.

Los anabolizantes inyectables son menos tóxicos ya que se incorporan al torrente sanguíneo sin tener que ser metabolizados por el hígado.

Sin embargo, los anabolizantes orales, pese a parecer inocuos, ejercen un mayor estrés sobre este órgano, y por tanto, son más peligrosos desde el punto de vista de poder dar lugar a complicaciones hepáticas.

Donde comprar anabolizantes

farmacia online

Los anabolizantes son una sustancia de uso legal siempre que haya sido prescrita por un doctor y se emplee para usos médicos.

Por lo tanto, bajo estos supuestos, los anabolizantes pueden adquirirse en cualquier farmacia.

Lo que ocurre es que para usos deportivos se emplean dosis mucho más altas de las recomendables, y por tanto, ningún doctor va a prescribirlos para que puedan ser comprados por esta vía.

Entonces, ¿Qué ocurre si quieres comprar anabolizantes y no tienes forma de conseguir una receta? Pues que la única solución es el mercado negro.

O lo que es lo mismo, adquirir esteroides anabolizantes para uso deportivo fuera del circuito médico es una práctica ilegal.

Ahora bien, aunque así sea, hacerse con anabolizantes para este propósito es relativamente fácil.

Sin ambargo, esa facilidad no implica que no haya riesgos asociados.

Desde estafas a productos contaminados, la posibilidad de tener málas experiencias a la hora de comprar anabolizantes es elevada.

Las formas más comunes de comprar anabolizantes son:

1) A través de una farmacia online.

La venta de anabolizantes a través de este tipo de webs no suele estar reguladas, por lo que en ocasiones se suministran imitaciones, productos infradosificados o en mal estado.

Y en muchos casos, estas farmacias online son directamente estafas creadas para incautos en las que después de efectuar tu pago, jamás recibes ningún paquete en casa.

2) A través de conocidos que tengan contactos.

Ya sea con algún laboratorio, normalmente clandestino, o con alguna organización que trafica de forma ilegal.

En este caso, no sólo pagarás un precio desorbitado, sino que además no tienes ninguna garantía de que lo que has pedido sea lo que te llegue.

Y lo que es peor, si la policía desarticula una red de venta ilegal y tus datos figuran por medio, puedes encontrarte con una bonita visita turística a la comisaría de turno.

A pesar de que recurrir a estas vías supone multiplicar varias veces el precio original del producto , y de que se asumen riesgos como estafas, productos infradosificados o que han sido manipulados en laboratorios clandestinos sin ningún tipo de regulación, el comercio de anabolizantes continúa.

¿La razón? Siempre habrá quien ponga el músculo por encima de los posibles riesgos.

Cómo usan los culturistas los anabolizantes

ciclados con anabolizantes

El consumo de anabolizantes está ampliamente implantado entre los culturistas desde hace décadas.

Los primeros campeones de este deporte o leyendas como Arnold Schwarzenegger admiten haber tomado estos productos de una manera absolutamente descontrolada.

En alguna ocasión el propio Arnold ha hecho mención a como en aquellos tiempos en los gimnasios estaban presentes sin el menor reparo:

“Nos tomábamos el dianabol como si fueran caramelos”

Por entonces los anabolizantes eran algo experimental, y en la búsqueda de resultados, no dudaban en utilizarse a si mismos como conejillos de indias.

Pero el conocimiento sobre estas drogas ha aumentado con el paso de los años, y ahora hay mucha más información acerca de cómo tomarlos para obtener los máximos resultados y a la vez, tratando de minimizar los daños.

El modo en que se consumen los anabolizantes en el culturismo es mediante lo que se conoce como ciclos de esteroides.

Un ciclo es un periodo de tiempo que suele variar entre 8 y 16 semanas, en el que el atleta consume de manera regular una o varias de estas sustancias.

Los ciclos suelen realizarse, para que sean más efectivos, con una combinación de distintos productos.

Es muy común el combinar un esteroide oral con uno o varios inyectables, y el utilizar varias drogas en lugar de una sola se debe a que su eficacia es mayor si se toman en conjunto, ya que cada una de ella estimula distintos receptores.

Una vez finalizado ese tiempo, se descontinúa su uso y se procede a lo que se conoce como post-ciclo, una etapa más breve en la que se trata de que el cuerpo vuelva a sus niveles hormonales normales al tiempo que se intenta retener al máximo las ganancias conseguidas.

Este uso es, dentro de los riesgos que conlleva el consumo de anabolizantes, el más prudente y sensato.

Sin embargo eso no significa que todo el mundo lo lleve a cabo de esta forma.

La finalización de un ciclo significa que el cuerpo deja de recibir las sustancias que lo mantenían en un estado anabólico permanente.

Al mismo tiempo, la producción endógena de testosterona se ha detenido debido a que el cuerpo interpreta que no necesita producir una sustancia que ya recibe en altas cantidades por vía exógena.

La unión de estos dos factores produce, en muchos casos, que al finalizar el ciclo se pierdan buena parte de las mejoras conseguidas, al tiempo que la supresión de la producción de testosterona ocasiona un menor rendimiento deportivo y muchas más complicaciones asociadas.

Esto suele tener un devastador efecto psicológico sobre el atleta.

En unas semanas pasas de encontrarte manejando grandes pesos, a un estado en el que te resulta complicado entrenar incluso al nivel previo al ciclo porque tus niveles de testosterona están por los suelos.

¿Qué ocurre entonces?

Que muchos atletas no respetan dichos ciclos. O por decirlo de otro modo, están en “ciclo permanente”

El resultado es que siempre lucen fantásticos, fuertes y con un bajo nivel de grasa.

Pero también que están ocasionando un estrés a sus órganos que puede tener un efecto demoledor sobre su salud.

Y que los efectos secundarios aparecerán más pronto que tarde.

Qué efectos secundarios tienen los anabolizantes

En principio los anabolizantes serían un producto fantástico para el progreso de cualquier atleta si no fuese porque sus efectos secundarios pueden tener repercusiones graves para la salud.

Al igual que hay múltiples evidencias que sostienen que el uso de estas sustancias mejora el rendimiento deportivo y promueve ganancias de fuerza y tamaño, también las hay acerca de sus efectos adversos.

En este sentido hay que diferenciar dos tendencias:

  • Quienes exageran la gravedad de los efectos secundarios de los anabolizantes, presentándolos como un producto que puede generar un grave riesgo de muerte.
  • Quienes minimizan esa misma gravedad, defendiendo que los anabolizantes son un producto seguro que no genera riesgos para la salud.

La realidad es que ambas posturas son erróneas.

Considerar los anabolizantes como un producto potencialmente mortal es una exageración, pero ignorar sus efectos sobre la salud es irresponsable.

Estos efectos pueden ser de diversa índole.

Por lo general no son graves a no ser que se haga un abuso de las sustancias por tiempo prolongado.

La aparición de acné, la retención de líquidos, la caída del cabello, o la ginecomastia (aparición de pechos femeninos) están entre los que podemos considerar leves, ya que afectan principalmente a alteraciones de orden estético.

Pero al margen de estos efectos secundarios leves, también se han detectado consecuencias de mayor gravedad.

Este estudio acredita efectos secundarios sobre el sistema cardiovascular que pueden suponer un riesgo para la salud.

Este otro señala entre los efectos secundarios probados la disfunción sexual, alteraciones en el sistema cardiovascular, alteraciones del comportamiento y daño hepático.

¿Significa eso que consumir anabolizantes va a destrozarte el hígado, el corazón, destruirá tu deseo sexual y te convertirá en un loco peligrosos con ataques de ira descontrolados?

No.

Pero significa que sometes a tu cuerpo a un riesgo de salud innecesario por motivaciones puramente estéticas.

¿Estás seguro de que merece la pena?

Conclusión

Los anabolizantes promueven el crecimiento muscular, facilitan la recuperación y mejoran el rendimiento deportivo. No hay debate sobre eso.

Lo que necesitas poner en cuestión es si para conseguir esos objetivos merece la pena poner tu salud en riesgo.

¿Eres un deportista profesional que se juega millones de dólares en un contrato? Quizás en esa circunstancia puedas poner en la balanza el uso de estas sustancias y llegar a la conclusión de que te conviene.

¿Quieres lucir mejor en la playa, conseguir que la ropa te quede bien y encontrarte más a gusto con tu cuerpo?

Para lograr esos objetivos, no necesitas apostar tan fuerte.

El recorrido será más largo y más duro, pero puedes lograrlo sin que tu salud se resienta.

Entrenamientos intensos y el uso de algunos suplementos te ayudarán a lograrlo. Necesitarás más tiempo para obtener resultados, porque los anabolizantes son el camino fácil. Pero desde luego no el más seguro.

Recuerda que los efectos de los anabolizantes sobre tu apariencia física son temporales. Pero los daños pueden no serlo.

[Total:0    Promedio:0/5]