Motivación gym: 6 pasos para no saltarte ni un día de gym.

¿Quieres ir al gimnasio pero te da pereza? ¿Quieres cambiar tu cuerpo pero al final acabas comiendo comida basura? ¿Te saltas los dias de gym para hacer otras cosas que te dan satisfacción momentánea pero efímera? Si es así, sigue leyendo porque vas a descubrir un método basado en sencillos pasos con el que no te saltarás ni un día mas de gym.

Una de las claves para lograr el éxito en tu propósito de construirte un físico mejor es la persistencia. No hay resultados sin un entrenamiento consistente.

Y aunque es fácil ir un día y otro al gimnasio cuando tu motivación es alta, en un viaje de largo recorrido como es la transformación de tu cuerpo, esto no siempre ocurre.

En ocasiones el cansancio o los imprevistos te hacen cambiar tu rutina y empiezas a saltarte entrenamientos. Primero dejas de ir un día, luego dos.

Y cuando te vas a dar cuenta has perdido la motivación por completo al no ver ningún tipo de cambios.

Aunque acudir 5 o 6 días a la semana a entrenar no siempre va a ser posible, al menos hay que tratar de que la pereza no termine por vencerte, y para eso nada mejor que crear un pequeño sistema de estímulos y hábitos.

Y eso es justamente lo que me propongo desarrollar en este artículo. Una serie de consejos que te ayuden a construir una motivación fuerte para acudir al gym.

Los 6 pasos de tu estrategia

Para lograr tu propósito te voy a sugerir elaborar una estrategia que por un lado exalte tu motivación mientras que por otro ataque las posibles debilidades en tu voluntad.

Al combinar ambas cosas, te estarás anticipando a aquellos momentos en los que tus deseos no son tan pronunciados y la desgana hace su aparición. Tal y como ya he dicho, la motivación es un factor anímico que no siempre permanece constante, sino que tiene altibajos.

Con esta estrategia vas a tratar de mantener tu motivación para el gym lo más alta posible, pero vas a tener preparadas respuestas para cuando decaiga.

Vamos allá.

Visualiza qué cuerpo quieres lograr

visualiza que cuerpo quieres lograr

Para crear una motivación fuerte la recompensa a lograr necesita ser ambiciosa. En este sentido te recomiendo que trates de imaginar el físico que quieres conseguir con una mezcla de realismo y fantasía. Me explico.

Evidentemente si piensas en lograr un cuerpo como los que ves en Instagram, te va a llevar años lograrlo, y no siempre va a ser posible, con lo que es bastante probable que la frustración termine por aparecer.

Pero tampoco debes ponerte un objetivo demasiado bajo a la hora de imaginar tu cuerpo, ya que en el camino tendrás que hacer muchos sacrificios y necesitas que merezca la pena.

Por lo tanto lo ideal es que visualices un cuerpo que te proporcione satisfacción, y que esté dentro de los límites de lo razonable.

Ya tendrás tiempo de aumentar tus objetivos si progresas, lo importante es que la visión del cuerpo que quieres conseguir te haga feliz, y que entiendas que se trata de una meta alcanzable en un tiempo no demasiado prolongado.

Para ayudarte te dejo este post de un suplemento que te vendrá genial.

Cómprate ropa

ropa nueva

Sí, aunque parezca extraño, el comprarte ropa antes de llegar a tener el cuerpo que quieres va a ayudarte.

Pero, ¿qué tipo de ropa?

Por un lado ropa para entrenar, pero por otro también ropa de vestir que creas te va a quedar genial una vez empiece a mejorar tu cuerpo.

La ropa de entrenamiento debe quedarte lo suficientemente bien como para generarte el deseo de verte con ella ante el espejo. Eso te ayudará a tener una motivación extra para acudir al gimnasio.

La ropa para vestir debe quedarte bien cuando mejores, y eso va a depender de tus objetivos.

Si necesitas perder peso, cómprate algo un par de tallas menor para tener el objetivo de poder ponértelo en unos meses. Pero si lo que quieres es verte más grande, también te puede funcionar. Una camiseta algo más pequeña de lo que necesitas parecerá reventar a poco que ganes tus primeros kilos de músculo.

Busca un aliado

busca un aliado

Tener un compañero/a de entrenamiento es adquirir un compromiso con otra persona, lo que hace más difícil que cualquier día decidas saltarte el entrenamiento.

El simple hecho de tener que dar explicaciones a tu compañero de por qué no vas ya es un obstáculo para ausentarte, porque un “no me apetece” no va a sentarle demasiado bien.

Además, cuando dos entrenan juntos se animan en los momentos bajos, se establece una especie de competición por ver quien logra mayores progresos y se evita el aburrimiento que puede surgir si no hablas con nadie.

Bajo cualquier punto de vista, un compañero de entrenamiento es una buena idea en los primeros pasos en el gimnasio.

Puede que más adelante prefieras tener más libertad y entrenar por tu cuenta, pero cuando todavía estás tratando de fijar el hábito de acudir cada día al gimnasio, este tipo de compromiso ayuda mucho.

Traza un plan de entrenamiento y registra tus logros

plan de entrenamiento

Es mucho más difícil que faltes al entrenamiento si sigues un plan que si no lo sigues.

Un plan de entrenamiento está basado en plazos, por lo tanto necesitas acudir al gimnasio cada día para ir cubriendo las distintas etapas.

Si no tienes ningún plan marcado, simplemente puedes faltar cuando te apetezca y “autodisculparte” con cualquier excusa.

Además un plan de entrenamiento también debería ir marcando logros intermedios por lo que faltar al gimnasio con más frecuencia de la debida te imposibilitará cumplir esos logros.

También ayuda mucho a la hora de motivarte y de continuar yendo cada día el registrar por escrito cuales son tus marcas cada día de entrenamiento.

De este modo tienes un estímulo mayor, ya que en cada sesión tienes la ocasión de superar lo conseguido en la anterior. Esta manera de entrenar no solo te resultará muy motivante sino que te asegura progresos.

Puede ser una repetición más, o una placa más en la máquina. Da igual. Lo importante es que en cada sesión de entrenamiento te esfuerces en superar lo logrado en tu entreno previo.

Y el registrar esos logros en una libreta te permitirá ser consciente, de un vistazo, de las mejoras que has ido experimentando.

Utiliza suplementos

Suplementos de gimnasio: Todo lo que necesitas saber

Si eliges los suplementos adecuados, vas a notar una aceleración en tus resultados. Siempre, claro está, que comas bien y entrenes regularmente.

Pero es que además, especialmente en el caso de los novatos, los suplementos tienen un curioso efecto psicológico.

Por alguna razón, el hecho de estar tomando un suplemento te hace creer que tus resultados van a ser espectaculares, y eso mantiene tu motivación mucho más alta.

La realidad es que los resultados son los que son, y los suplementos no hacen milagros si los demás factores – dieta y entrenamiento – no están alineados.

Pero si son verdaderamente útiles, y además te mantienen motivado. ¿Por qué no incluirlos en tu estrategia?

Eso sí, no compres lo primero que te recomienden por ahí o lo que leas en cualquier parte. Un batido de proteína es un buen comienzo, y dependiendo de tus objetivos, la creatina o un quemagrasas pueden ser el complemento perfecto.

Además el solo hecho de haber hecho una inversión en ellos ya te hará sentirte más obligado a entrenar, y a entrenar duro.

Aquí te dejo los mejores potenciadores de testosterona del 2019.

Prepara un plan de contingencia

Si tienes el verdadero deseo de mejorar tu físico y sigues los anteriores pasos, no debería haber problema para que acudieras al gimnasio de manera consistente.

Pero cualquier plan tiene puntos débiles, y por eso debes prepararte para esas ocasiones en las que, pese a todo, se te hace un mundo lo de salir por la puerta de casa en dirección al gym.

Por eso te recomiendo que lleves a cabo lo que yo llamo un plan de contingencia, es decir, una serie de acciones para cuando todo lo demás falla.

Este plan puede incluir diferentes acciones, y solo tú sabes cuales van a darte mejor resultado, dependiendo de qué problemas detectes.

¿Te da pereza ponerte a preparar la bolsa? Déjala preparada la noche anterior

¿Te encuentras sin energía a la hora de ir a entrenar? Pon una cafetera una hora antes y pégate un buen chute de café que te ponga las pilas.

También pueden funcionarte otras cosas de cara a la motivación para el gym. Por ejemplo, leer frases de motivación para el gym, escuchar música de motivación gym (la que en cada caso te active más según tus gustos musicales) o ver vídeos en Youtube de motivación Gym donde la combinación de imagenes, texto y música te despierten las ganas de entrenar.

Conclusión

La voluntad es algo muy particular. Hay personas que una vez se marcan un objetivo, se aferran a él y nada los aleja del camino hasta lograr lo que se han propuesto.

Otras, sin embargo, tienen una voluntad más débil o sufren lo que yo llamo el “efecto gaseosa”. Empiezan muy fuerte para luego ir perdiendo empuje poco a poco hasta abandonar.

Los cambios en el cuerpo solo se logran con constancia y por eso es importante que si no eres de los primeros, tengas una estrategia para mantener alta tu motivación en el gym.

Cuando los primeros cambios empiezan a ser visibles en tu cuerpo todo es mucho más fácil, ya que la propia visión de los progresos logrados te anima a continuar por el camino emprendido.

Pero es inevitable que antes o después haya altibajos en tu ánimo.

Lo importante es que tengas previsto cómo actuar ante estas situaciones, porque de lo contrario puedes tirar por tierra todo el trabajo que has llevado a cabo con anterioridad.

Aquí yo te he propuesto una estrategia, pero tal vez tú tengas otras ideas acerca de lo que te motiva o lleves a cabo otras acciones para evitar caer en la desgana.

Si es así, compártelas en los comentarios. Entre todos podremos reunir un buen puñado de ideas a las que agarrarnos cuando la motivación flaquee.