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Memoria muscular: ¿mito o realidad? La respuesta AQUÍ

Seguro que has oído hablar alguna vez de la memoria muscular.

Ahora bien, ¿Tienes claro en qué consiste? ¿Sabes si es algo real o solo una teoría que manejan los culturistas? ¿Qué dice la ciencia al respecto?

Como ya sabes, aquí en Músculo 365 no damos nada por bueno si no tiene una base científica que lo avale.

Y por eso el objeto de este artículo es repasar qué hay detrás de este concepto y conocer más detalles de él.

Si continúas leyendo hasta el final podrás saber:

  • Qué es lo que se conoce como memoria muscular
  • Qué dice la ciencia al respecto
  • Cuanto tiempo se necesita para recuperar el músculo perdido
  • Cuanto puede durar la memoria muscular

¿Te interesa? Entonces aprendamos un poco más sobre el tema

¿Qué es la memoria muscular?

Al hablar de memoria muscular se hace mención de la capacidad que tienen las fibras musculares de recuperar la fuerza y tamaño anteriores en un plazo de tiempo relativamente corto cuando vuelves a trabajar esos músculos mediante sobrecarga.

El músculo es un tejido caro de mantener energéticamente, por lo que si no lo usas, el cuerpo se deshace de él.

Así que la inactividad prolongada lleva consigo la pérdida de parte de la masa muscular extra que hayas creado mediante el entrenamiento.

Sin tener en cuenta lo que la ciencia dice al respecto, la memoria muscular es un fenómeno que cualquier amante de los hierros que lleve cierto tiempo entrenando ha experimentado en carne propia tras un parón en el entrenamiento.

El motivo ha podido ser cualquiera:

  • una lesión
  • un periodo de gran actividad profesional que no dejaba tiempo para el gimnasio…

El caso es que todo aquel que ya llevaba un tiempo entrenando con cierta seriedad y ha tenido que dejarlo, comprueba cómo en su retorno a la actividad física le resulta mucho más fácil llegar a su nivel previo de lo que le costó en su momento.

Y voy más allá. No es solo que se trate de una percepción.

Cuando a las pocas semanas o meses se toman medidas corporales se comprueba que efectivamente, el crecimiento a los niveles anteriores se ha producido.

Si durante dos años de duro entrenamiento lograste añadir 4 cm de músculo a tus bíceps y los pierdes por no poder entrenar durante otros dos años, compruebas con asombro como esos 4 cm están de vuelta en unos pocos meses.

Por eso la ciencia ha estudiado el fenómeno de la memoria muscular y ha dado una respuesta al por qué esto sucede.

Qué dice la ciencia sobre la memoria muscular

A poco que hayas leído algo sobre cómo funciona la creación de nuevo músculo, sabrás que es un proceso que implica destrucción y reparación del tejido.

Cuando entrenas y estimulas el músculo en el grado necesario, lo que haces es destruir fibras.

Posteriormente, gracias a una adecuada nutrición y descanso, cada fibra muscular se reconstruye haciéndose más grande y fuerte, de forma que pueda estar preparada para enfrentarse en un futuro a ese estímulo.

Bien, pues ahora vamos a centrar el foco en ese proceso de regeneración y en como actúan las células para llevarlo a cabo para entender luego el mecanismo de la memoria muscular.

Entrando en profundidad…

Las células musculares tienen la particularidad de poder contener múltiples núcleos, los cuales tienen diferentes funciones, como:

  • aumentar o disminuir la producción de ciertas sustancias químicas.
  • regular la reparación celular.

Cada núcleo puede manejar una cantidad limitada de información, y por tanto puede desarrollar una capacidad limitada de llevar a cabo procesos como el crecimiento.

Sin embargo, al contar con varios núcleos, las células musculares pueden hacerse más grandes que otras células del cuerpo.

Estos núcleos de los que te hablo se conocen como mionúcleos

Pero las células musculares no pueden generar mionúcleos nuevos.

Por tanto si quieren crecer deben tomar estos mionúcleos de otro tipo de células.

Las células más involucradas en el crecimiento muscular se denominan células satélites y son unas células que permanecen inactivas cerca de las células musculares y que son reclutadas cuando hace falta reparar las fibras musculares que han sido dañadas.

Por lo tanto, al entrenar y dañar el músculo, lo que haces es “llamar” a las células satélite, las cuales acuden al rescate trayendo su “medicina”, que no es otra que nuevos mionúcleos.

Este es básicamente el modo en el que el cuerpo se adapta tras llevar a cabo un entrenamiento , y el que ocasiona que tus músculos se hagan más grandes y fuertes.

Es decir:

  1. Cuanto más entrenas, más mionúcleos se acumulan tus células musculares como resultado de la reparación
  2. Cuantos más mionúcleos tienen tus células musculares, más resistentes se vuelven al daño muscular
  3. Por tanto, el mismo estímulo ya no provocará la adición de más mionúcleos, y necesitarás entrenar más duro y someter al músculo a mayores desafíos para que las células satélites vuelvan a “donar” mionúcleos

Seguro que esto te suena, ¿verdad?

Es lo que conocemos como principio de sobrecarga.

Hasta aquí te he explicado como funciona el proceso de reparación muscular, pero ahora toca conectar esto con la memoria muscular.

Entendiendo la memoria muscular

Bien, ¿por qué recuperamos las capacidades perdidas con tanta facilidad?

Muy sencillo.

Cuando el estímulo desaparece (dejas de entrenar), las células musculares no tienen razón alguna para mantener su tamaño.

Ya no hay estímulos desafiantes que vencer.

El cuerpo entiende que mantenerlas es muy costoso, porque requiere mucha energía, y ya que no tienen ninguna función que cumplir, reduce su tamaño.

Pero…

Aunque la célula muscular se haga más pequeña, los nuevos mionúcleos que recibió de las células satélite permanecen y no se pierden.

O en otras palabras, puedes perder el tamaño y la fuerza como resultado de la inactividad.

Pero lo que no pierdes es tu capacidad para desarrollarlos de nuevo

Este es el mecanismo que sustenta lo que conocemos como “memoria muscular”

Memoria muscular: ¿en cuánto tiempo se recupera el músculo perdido?

El cuerpo tiene una serie de inercias.

Por un lado tiende a mantener su peso y composición presente siempre y cuando éstos se encuentren consolidados.

Pero por otra, también tiende a deshacerse de todo lo que no le resulta necesario, especialmente si le supone un consumo de recursos.

¿Qué quiere decir esto? En primer lugar que no vas a perder músculo tan fácilmente como crees, porque tu cuerpo intenta mantenerse en su estado actual.

Estar parado 1 o 2 meses no va a tener demasiado impacto en tu composición corporal a nivel muscular.

No tienes que agobiarte pensando que vas a perder todas tus ganancias.

Pero también tienes que tener presente que esta pérdida va a tener lugar si ese músculo no es utilizado durante un largo periodo de tiempo y por tanto el cuerpo lo considera no necesario.

Así que, efectivamente, dejar de entrenar 6 meses, 1 año o más, va reducir el porcentaje de masa muscular que tengas, pero afortunadamente, como ya hemos visto, no vas a necesitar entrenar todo ese tiempo para volver a tu nivel anterior.

No hay una respuesta definitiva a cuanto tardas en recuperar el músculo perdido, ya que depende de muchos factores.

La genética es uno de los principales, claro está, pero también influye:

  • cuantos años de entrenamiento lleves
  • la dieta que sigas en tu vuelta al gimnasio
  • cuantas veces entrenes y con qué intensidad…

La realidad es que haciendo bien las cosas puedes ponerte a un nivel similar en un tiempo mucho más corto de lo que imaginas.

Los expertos hablan de que en unos dos meses puedes estar moviendo pesos similares a los que movías anteriormente, y mi experiencia particular confirma esa estimación.

No te tomes ésto como una referencia absoluta, pero sí te sirve para hacerte una idea de que el retorno a tu estado físico anterior al parón puede llevar mucho menos tiempo del que imaginas.

¿Cuánto dura la memoria muscular?

Una vez que ya sabes que la memoria muscular es real y cual es el proceso que la ocasiona, la siguiente pregunta que se plantea es: ¿cuánto tiempo dura?

Porque claro, que te recuperes rápido después de uno o dos meses de inactividad no resulta tan extraño.

Pero, ¿sucede lo mismo si en vez de un par de meses estás parado un par de años?

¿Y si en vez de un par de años son diez?

No hay una respuesta contundente por parte de la ciencia en relación a esta cuestión, pero lo que sí se sabe es que los mionúcleos son estables por al menos 15 años.

Y las teorías al respecto de la duración de este proceso apuntan a que los efectos pueden ser permanentes.

El trasvase de mionúcleos entre células, sin embargo, no se produce con la misma facilidad en todas las etapas de la vida.

Aunque el crecimiento muscular puede producirse a cualquier edad, en edades avanzadas este trasvase es menor que a edades tempranas

Con todo esto lo que vengo a decirte es que el trabajo que haces en el gimnasio nunca es tiempo perdido.

Aunque dejes de entrenar por mucho tiempo habrás sido capaz de alterar la fisiología de tus células musculares, y esa alteración permanecerá.

De manera que si en un futuro retomas el entrenamiento, la “maquinaria” de tu cuerpo estará mejor preparada que si nunca hubiese tocado una pesa.

Dicho de otra forma, cuando entrenas duro estás provocando dos efectos en tu cuerpo:

  1. Aumentas el tamaño y fuerza de tus músculos
  2. Aumentas su capacidad de construir músculo a largo plazo (mejoras su “maquinaria”)

Al dejar de hacerlo, las ganancias en tamaño y fuerza se pierden, pero no se pierden las mejoras en tu capacidad, porque ya has visto que los mionucleos permanecen.

Por eso al retomarlo puedes volver a los niveles anteriores tan deprisa, porque tu “máquina” está preparada gracias a la inversión de esfuerzo y trabajo que realizaste tiempo atrás.

Conclusión

Ahora ya sabes que la memoria muscular no es ningún mito.

Se trata de una realidad que cualquiera puede experimentar y sobre la que la ciencia ofrece una explicación plausible.

Además hemos visto que este fenómeno no se produce solo a corto plazo, sino que puedes aprovecharte de él durante mucho tiempo.

Por eso, incluso aunque lleves bastante tiempo inactivo, si has entrenado duro en el pasado, ese es un trabajo que rinde frutos, porque te permitirá recuperar masa muscular más deprisa la próxima vez.

Por eso, y esto es especialmente visible en el campo profesional, los culturistas después de dejarlo pierden gran parte de su tamaño, pero si vuelven al cabo de un tiempo alcanzan de nuevo un nivel que el resto de los mortales no podemos ni soñar.

Esto es una gran noticia, porque desde un punto de vista de utilidad, todo el sudor que te has dejado en el gimnasio supone una inversión.

Aunque retomar el entrenamiento siempre es duro y cuesta muchas agujetas, la perspectiva de poder alcanzar tu estado de forma anterior en un tiempo mucho más reducido es un incentivo importante para volver a tocar los hierros si los has tenido abandonados por un tiempo.

Ya lo sabes, nunca es tarde para volver a entrenar, y el esfuerzo que haces hoy no es tiempo perdido.

Gracias a la memoria del cuerpo, siempre te será más fácil alcanzar un buen estado de forma si has entrenado en el pasado que si no has tocado una pesa jamás.

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Sobre Juan Carlos Navarro

Llevo 30 años en los gimnasios y he visto (y probado) casi todo. En este blog me dedico a dar información basada en la ciencia y en mi propia experiencia para todos aquellos que busquen mejorar su físico.

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